"…La Catedral debe ser como un ramo de hojas, no deben estar dispersas, porque vivir es un aliento que también está encerrado en una hoja…"
Tonino Guerra
El sábado 16 de junio se inauguró en Cesenatico, en el tramo de los Jardines del Mar comprendido entre las Calles Ferrara y Pasubio, la “Catedral de las Hojas”, una obra nacida de una idea de Tonino Guerra y realizada por el escultor de hierro Aurelio Brunelli.
La obra representa un homenaje a la naturaleza y al sabio trabajo del hombre para cultivarla y preservarla: de hecho, se alza junto al parterre donde se han plantado viejos árboles frutales de Romaña, para contribuir a conservar su germoplasma y contrarrestar la pérdida de biodiversidad.
La Catedral de las Hojas, compuesta por un grupo de hojas de acero corten, de unos 3,50 metros de altura, dispuestas para formar un anfiteatro, ya desde su nombre subraya el carácter casi religioso de la relación del hombre con la tierra y con las plantas, necesarias para el alimento del cuerpo, pero también del alma.